Gestión y crecimiento

Cuánto cobrar por gestionar a un autónomo: guía de honorarios

Guía práctica para gestorías

Poner precio al servicio de gestoría para un autónomo es una de las decisiones que más dudas genera, sobre todo en despachos que empezaron cobrando "lo que pareció razonable" a los primeros clientes y nunca revisaron la tarifa desde entonces. Aquí van rangos orientativos y, más importante, los factores que justifican moverse dentro de ellos.

Rangos habituales en el mercado español

Para un autónomo con actividad simple (sin empleados, facturación moderada, en estimación directa simplificada o módulos), el honorario mensual habitual se mueve entre 50€ y 90€ al mes, cubriendo la llevanza contable básica y las presentaciones trimestrales. Para autónomos con mayor volumen de facturación, empleados a cargo, o que requieren llevanza de IVA con prorrateos y facturación intracomunitaria, el rango sube habitualmente a entre 90€ y 180€ mensuales. Estos números varían según la zona geográfica y el nivel de servicio incluido, pero sirven como referencia de partida.

Qué justifica cobrar en la parte alta del rango

El error de cobrar igual a todos por "simplicidad administrativa"

Es tentador tener una única tarifa plana para no complicar la comunicación comercial. El problema es que, con el tiempo, esto termina subsidiando a los clientes más exigentes con el margen que deberían generar los más simples — y el despacho crece en número de clientes sin crecer proporcionalmente en rentabilidad. Diferenciar aunque sea en dos o tres niveles según volumen y complejidad suele ser más sano a largo plazo.

Cómo comunicar el precio sin perder al cliente

El precio se defiende mejor cuando el cliente entiende exactamente qué recibe a cambio: qué modelos se presentan, con qué frecuencia recibe recordatorios, y qué pasa si tiene una duda puntual. La diferencia entre gestoría y asesoría suele salir precisamente en este momento de la conversación comercial, porque el cliente compara precios sin comparar el mismo tipo de servicio.

Subir precios a clientes existentes

Revisar tarifas una vez al año (o cuando cambian de forma relevante las condiciones del cliente) es sano, siempre que se comunique con antelación y se explique el motivo. Un despacho que nunca sube precios termina, en la práctica, perdiendo poder adquisitivo cada año frente a la inflación — y es una de las causas silenciosas de que la rentabilidad de una gestoría se estanque aunque la cartera de clientes crezca.

Que cobrar a tiempo no dependa de acordarte

Memo Gestoría lleva el control de honorarios de cada cliente junto con sus vencimientos fiscales, para que ningún cobro se pierda entre el resto del trabajo del mes.

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